Adriana...
Buenas noches cibernautas,
como decía ayer en mi primer post hoy contaré la historia de mi "querida" Adriana y sus amigas...
Es una arpía odiosa, vanidosa, con cerebro de mosquito... ¡basta! no me rebajaré a su nivel...
Lo cierto es que no sé porque me odia, no sé que puede envidiar en mi porque es una de esas chicas que según las cánones actuales no tendría por qué envidiar a nadie: es guapa, tiene a medio instituto babeando detrás de ella, posee un grupo de amigas bastante nutrido y, aunque suspende algunas, siempre ha ido pasando de curso...
En fin, os contaré la historia: creo que todo empezó en primaria un día en clases de ballet cuando Adrianita, desdentada por el cambio de dientes y con sus ridículas mallas rosas, tropezó conmigo haciendo uno de los pasos... Se creía perfecta y aquel error ante los ojos de la profesora la puso hecha una furia y ¡ojo! me tiró del pelo. Ya sé que suena ridículo pero con 6 años que te tire del pelo una niñita a la que le faltan las paletas... aterroriza...
Creo que en ese momento me tuvo algo de rencor... pero la gota que colmó el vaso fue cuando en 1º de ESO le derramé un bote de pintura verde para hierro en su querido pelo castaño... No es que lo hiciera queriendo (aunque no me arrepiento de haber tropezado). La "pobre" tuvo que cortarse su larga melena porque la pintura se había secado pronto... Aunque su corte marcó tendencia, en vez de odiarme debería darme las gracias...
Bueno, creo que en el fondo se mete conmigo porque mi físico es un blanco fácil para sus burlas. Y porque soy todo lo contrario a ella y en su pequeño cerebro palabras como "libertad", "tolerancia" o "multicultural" no tienen cabida...
ZOÉ
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